martes, 9 de diciembre de 2008

¡Y yo con estos pelos!

Dulós:
Después de derramar infinidad de lágrimas, de afligirme, quejarme, y lamentarme, hoy, por fin puedo afirmar que… ¡he superado totalmente la tristeza que me provocaba el perder mis cabellos! Nadie se puede imaginar la alegría que siento al escribir estas palabras. Si hace unos meses me dicen que me cortaré el pelo “a lo garçon” y que me vería guapa, nunca me lo hubiera creído. Y esta claro que en mi propia piel he confirmado el dicho que dice “de esta agua no beberé”.

Con el pelo corto me siento liberada. Liberada porque ya no le temo a las tijeras, y el miedo siempre comporta dolor. Nunca más sufriré en una peluquería porque el oficial me corte unos centímetros de más. Se acabó. Ahora la libertad que siento se transforma en sueños maravillosos en los que me veo con el pelo corto y teñido de rubio platino o rojizo, con cortes asimétricos o adaptados a la moda de cada momento… ¡Cuántos años he malgastado desaprovechando la posibilidad de verme diferente! ¡Cómo voy a disfrutar a partir de ahora pensando en mis nuevos looks y redescubriendo mi imagen cada dos por tres!

Y es que tengo un peluquero excepcional. Se llama Antonio Mahugo y en su centro “La Belleza Oculta”, además de cortarte el pelo y peinarte, te hace terapia personalizada. En su peluquería sólo trabaja él y su ayudante Lara. Nadie más. Me gusta definir a Antonio como a un “artista”. A parte de peluquero y estilista, es escritor, actor, bailarín, pintor, maestro de reiki, y un consejero espiritual para muchas personas. Su fortaleza, ánimo y energía las utiliza con gran maestría para contagiar a sus clientas el amor por la vida. Yo, cada vez que le veo me llevo a casa un nuevo peinado y una moral muy alta. Antonio tiene una especial faceta como peluquero: hace 20 años que asesora y corta el pelo a mujeres tratadas con quimioterapia.

Al llegar a la peluquería estaba un poco abatida. Otra vez debía pasar por el suplicio de un nuevo corte de pelo, y esta vez, un corte total. Mis amigos Miriam y Jorge se acercaron al centro para hacerme la sesión un poco más agradable. Antonio empezó a cortar y comenzó su terapia. Me recordó las sabias palabras de Tagore de que no debemos llorar si hemos perdido el sol porque las lágrimas no nos dejarán ver las estrellas. Mientras, Edu hacía de fotógrafo oficial. Y Antonio siguió cortando. Yo me iba encontrando cada vez mejor. Hasta que al final, me vi. estupenda. Mi peluquero también me explicó cómo debía ponerme la peluca y me enseño a anudarme el pañuelo en la cabeza de muy variadas formas. Fue una tarde muy grata y volví a casa muy alegre y contenta. De todas maneras, ese fenomenal corte de pelo sólo me duraría unos pocos días. La calvicie total no puede tardar mucho y será un nuevo descubrimiento en mi vida: ver mi rostro sin cabellos. Sé que será duro en un primer momento, pero me apetece verme. No todo el mundo puede decir que se ha visto sin un solo pelo en la cabeza. Una vivencia más para contar en mi ya enriquecida vida. Gracias Antonio.

Eduardo:
Otro paso más dentro de esta larga travesía, adelantarnos a la caída muy traumática del cabello de Dulós. Si, muy traumática porque casi nunca lo ha llevado corto, y para ella, es SU pelo. Demasiados cambios en su cuerpo, demasiadas sensaciones y hay que acometerlas poquito a poco. Menos mal que Antonio está con nosotros, excelente peluquero y mucho mejor persona. Desde el primer momento ha sabido como “tratarla”, como sacarle esa tan necesaria sonrisa, como prepararla para lo que está sintiendo.

Pues como siempre llegamos muy justos a la peluquería, culpa del tráfico en Madrid, eso sí que no tiene arreglo… Y ahí estaban Miri y Jorge esperándonos, siempre que vamos a la pelu, ahí están. Ya estamos los 5 charlando y con la sonrisa puesta cuando Antonio empieza a cortar. Y esta vez ha cortado mucho, la ha dejado como si fuera un chavalín! Pero entre tanta charla y chascarrillo, Dulós lo ha llevado muy bien.
Desde entonces, cada mañana cuando se despierta lo primero que hace es llevarse la mano a la cabeza y me pregunta: ¿todavía tengo pelo? Y cada mañana le pongo mi mano en su cabeza y le doy un beso de buenos días, “tranquila nena, esto pasa rápido”.

5 comentarios:

Ana dijo...

Dulós, tu belleza está en tu alma y el alma no tiene pelos, qué estás intentando cortar?, no tienes nada que cortar. Tu apariencia de cara a la galería la tienes cubierta porque estás guapa de todas las maneras, yo no sabía qué votar. Los hombres se quedan calvos, y?, nosotras también podemos, no?, digo yo!!!!. Ya verás qué cómoda te encuentras, es superhigiénico, yo estaba hasta las narices de comprar tanto producto para cuidar el pelo porque mira que me gustaba cuidarlo. Y ahora que ya me está creciendo he vuelto a picar y vuelvo a tener toda clase de potingues!!!!!. Estoy por raparme la cabeza otra vez!!!!, te lo digo en serio.
Un abrazo guapa.
Ana

muxica dijo...

Primero te cuento, que tengo un hijo de 29 años que se pela la cabeza desde los 23. No es “cabeza rapada” era tanta su obsesión por sus pelos, que un día decidió cortar por lo sano, no es pasión de madre, pero esta “guapiño”
Algunas veces nos preocupan cosas tan mínimas… luego descubrimos las cosas grandes y verdaderas. Tú te has descubierto fuerte. Ahora sabes que eres más fuerte que “Sansón”, que no necesitas de tu melena para poder con la vida, que ya es decir….
Ya te he dicho que me pareces muy bonita, que tu cara, no necesita más marco que tus ojos, que eres una obra de arte a valorar sin marco que disimule la falta de perfección.
¡Eres perfecta!
Un biquiño y muchas caricias.

Anónimo dijo...

El càncer m'ha permès entre altres coses descubrir la pau interior i laa tranquilitat. Llegir les teves paraules em prodieixen les mateixes sensacions, i em donen coratge per saber que les dones valem molt. No tinc paraules... "tu si que vales".
Un petó i una abraçada molt forta.
Clàudia S.

angels blog dijo...

O sigui que acabes de descobrir que hi ha un look que t'agrada i mai no t'ho haguessis ni imaginat ¿oi?

Molt bé, aquestes son les coses que anem veient en el nostre dia a dia.

Et felicito, de debó que estàs molt guapa. Aixó no es merit teu, més que rés es una sort que tens. O sigui que ja pots estar contenta.

Espero que segueixis trobant nous alicients, que sempre ens fan la vida més agradable.

Un petó,

Àngels.

Sabela dijo...

Te leo y me veo, tranquila todo pasa demasiado de prisa y pronto lucirás una hermosa cabellera.
¿Sabes? curiosidades que suelen pasar, una de ellas para mí fué que tenía frío en la cabeza al dormir, por ello tuve que usar un gorro de lana, si no quería que se me congelaran las ideas...
Abrazos.